Móstoles Nocturno

De Crónicas Nocturnas
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Mostoles Nocturno es el capítulo de Crónicas Nocturnas iniciado en la ciudad madrileña en 2017.
Móstoles Nocturno
Mostoles Nocturno
Fecha de inicio 05/11/2016
Facciones de juego Camarilla
Organizador [ALC Ludius Invictum]
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Metatrama

Introducción y Antecedentes

Los sucesos del 2 de mayo de 1808 se enmarcan en el comienzo de la Guerra de la Independencia. En 1796 Francia y España habían pactado una alianza, después de años de guerra; en 1807 ambas naciones acordaron colaborar en el conflicto que mantenía la primera con Inglaterra, permitiendo la segunda el paso de tropas francesas por su territorio, de camino a la conquista de Portugal, país aliado de la nación inglesa. El ejército extranjero, a las órdenes del general Junot, penetró en la península ibérica, pero, incumpliendo su pacto de amistad y alianza, tomó algunas ciudades de la franja septentrional y adoptó una actitud invasiva, lo que condujo a muchos españoles a comprender las verdaderas intenciones del emperador francés Napoleón Bonaparte: convertir a España en un Estado satélite, despojándolo de los miembros de su Familia Real. Entre el 17 y el 19 de marzo de 1808 se produjo en Aranjuez un motín popular, alentado por un sector de la alta sociedad partidario del Príncipe de Asturias y contrario al odiado primer ministro, Manuel Godoy. El valido cayó preso y el rey Carlos IV se vio obligado a abdicar en su hijo, que reinaría como Fernando VII y entraría en Madrid el 24 de aquel mes, un día después de la llegada a la capital de un ejército francés bajo el mando del Gran Duque de Berg, Joaquín Murat, que se instalaría en Madrid. Paralelamente en el mundo de las tinieblas, a los movimientos del ejército durante la noche, los aristócratas franceses querían hacerse con el control de la península, puerta de acceso al nuevo mundo y otro ejército se movía en las oscuras noches de la península. Uno de los generales de Napoleón no era otro que el Marqués Étienne un revolucionario anarquista francés que no tuvo más remedio que convertirse en dirigente por necesidad y de ahí a líder de los ejércitos nocturnos de Napoleón Bonaparte.

Sucesos del 2 de Mayo

Madrid

Aquel día, tras los combates de la noche, la resistencia cainita del pueblo de Madrid usó a sus criados para clamar entre el pueblo que se amotinó contra los invasores franceses, en una asonada en la que participaron casi exclusivamente miembros de los estamentos populares, mientras permanecían acuarteladas las unidades del ejército español, salvo el caso de los oficiales y soldados del Parque de Artillería de Monteleón, que ofrecieron una feroz resistencia a los franceses y excluyéndose de ella las clases pudientes; las autoridades permanecieron en una actitud colaboracionista con los franceses, lo que irritó a los sublevados. Las clases populares madrileñas se batieron aquella mañana con armas de fortuna en las calles de la ciudad capital contra las tropas de élite de Murat, mamelucos de Egipto y coraceros, aunque tal osadía fue reprimida con extrema violencia. El motín finalizó sobre las dos de la tarde del 2 de mayo, tras haber tomado los franceses el cuartel de Monteleón, último foco de resistencia. La jornada continuó con la forzosa pacificación del vecindario, la captura de los que participaron en la rebelión o fueron sospechosos de ello, y el fusilamiento de centenares de madrileños patriotas en la madrugada del 3 de mayo. Aunque la gesta estuvo protagonizada por las clases bajas de la ciudad, hay autores que señalan que aquel movimiento estuvo en cierto modo preparado por una conspiración en la que participaron algunos mandos militares y aristócratas —como Díaz y Velarde, los condes de Montijo y Aranda y los duques del Infantado y de Osuna—; sin embargo, seguramente la mayor parte de los que pelearon a pie de calle lo hicieron por voluntad propia, sin seguir ningún plan premeditado, ya que desde el principio, si hubo un plan previo, éste quedó superado por los acontecimientos. Por la noche, los secuaces del Marqués Étienne dieron caza y acabaron con los pocos vástagos españoles que aún quedaban vivos en la ciudad.

Móstoles

En la tarde de aquel terrible 2 de mayo, se encontraron en la villa de Móstoles, Juan Pérez Villamil, que entonces ocupaba los altos cargos de Auditor General y secretario del Consejo del Almirantazgo y fiscal togado del Consejo de Guerra, y Esteban Fernández de León, ex Intendente del Ejército y Superintendente de todas Rentas en el distrito de la Real Audiencia y Capitanía General de Caracas. Este último acababa de llegar de un Madrid en plena batalla y ambos se reunieron con los dos alcaldes ordinarios de la localidad, Andrés Torrejón y Simón Hernández, y les persuadieron para que firmasen una circular (conocida por la historiografía como Bando de Independencia), redactada por Villamil y dirigida a las autoridades de las poblaciones por las que habría de pasar, en la que se alertaba de lo ocurrido en Madrid, llamando al socorro armado de la capital y a la insurrección contra el invasor francés. Ambos alcaldes la rubricaron, como autoridades locales que eran, posiblemente ante el escribano del ayuntamiento, Manuel de Valle, para que el documento tuviera validez legal. El escrito decía así:

“Señores justicias de los pueblos a quienes se presentare este oficio, de mí el alcalde ordinario de la villa de Móstoles. Es notorio que los franceses apostados en las cercanías de Madrid, y dentro de la Corte, han tomado la ofensa sobre este pueblo capital y las tropas españolas; por manera que en Madrid está corriendo a estas horas mucha sangre. Somos españoles y es necesario que muramos por el rey y por la patria, armándonos contra unos pérfidos que, so color de amistad y alianza, nos quieren imponer un pesado yugo, después de haberse apoderado de la augusta persona del rey. Procedan vuestras mercedes, pues, a tomar las más activas providencias para escarmentar tal perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos, y alistándonos, pues no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son. Dios guarde a vuestras mercedes muchos años. Móstoles, dos de mayo de mil ochocientos y ocho.

Andrés Torrejón Simón Hernández”

El andaluz Pedro Serrano, acompañante de Fernández de León, se ofreció a llevar el parte por la carrera real de Extremadura (hoy carretera A-5) hasta Andalucía, y llegó a Badajoz dos días más tarde.

Villamil acababa de ser nombrado, en la tarde del 1 de mayo, miembro de una Junta formada por varios altos cargos de la Corona y creada secretamente para reemplazar a la Junta de Gobierno en caso de que ésta fuese deshecha por los franceses. Fernández de León pudo ser el encargado de enviar a Villamil el decreto de su nombramiento y las instrucciones secretas, al no podérselo comunicar personalmente Antonio de Escaño, otro de los miembros escogidos y responsable de avisarle. La actuación de Villamil el 2 de mayo de 1808, redactando el Bando de Independencia, obedece al hecho de que la Junta para la que acababa de ser nombrado debía, primeramente, enviar un llamamiento a la nación para formar ejércitos y romper hostilidades con los franceses, una vez confirmada las intenciones reales de Napoleón —exonerar de la Corona a los Borbones— y conseguida autorización del ya exiliado Fernando VII. Así, se entiende que Villamil materializó el célebre bando no como fruto de una improvisación impulsada por ardor patriótico, sino que fue una medida contemplada de antemano por aquellos gobernantes que, atados ya de pies y manos, trataban de planear secretamente el levantamiento contra los franceses, liderando ellos el movimiento de resistencia y sin dejarlo en manos de otras autoridades que actuasen sin coordinación y de forma descentralizada, como finalmente ocurrió. El problema fue que Villamil se precipitó al impulsar el manifiesto unilateralmente, sin que se cumpliesen varias condiciones previas —la nueva Junta no se había constituido, ni se habían reunido todos sus miembros, ni contaba aún con permiso del exiliado rey para romper hostilidades con Napoleón—. Se puede conjeturar que Villamil estimó oportuno que el manifiesto que debía enviar fuese firmado por los dos alcaldes ordinarios de Móstoles para darle forma de oficio circular y se autorizase así su despacho en posta a través del itinerario de Extremadura, cumpliendo con el reglamento de postas, que daba especial prioridad y agilidad a las comunicaciones por correo entre autoridades locales, facilitando de este modo su rápida difusión. Además, dado que Villamil no había tomado posesión oficial de su cargo al no estar deshecha la primigenia Junta de Gobierno, resulta obvio por qué eludió firmar la misiva con su propia rúbrica, cargando así la responsabilidad legal a unos humildes alcaldes de pueblo. Posiblemente, ni siquiera les informó de su comisión secreta y les persuadió para firmar el manifiesto recordándoles la obligación que, según la legislación tradicional castellana —recogida en las Siete Partidas de Alfonso X de Castilla (partida II, título XIX)—, tenían los ayuntamientos para emprender la defensa del territorio en caso de invasiones extranjeras, especialmente en el caso de faltar el rey y, como era el caso, no tener libertad sus representantes inmediatos —la Junta de Gobierno, mediatizada por Murat—. Este planteamiento defensivo, propio de la Baja Edad Media, chocó con la disciplina de una monarquía absoluta, en la que la jerarquía militar respetaba férreamente la cadena de mando; así, muchos oficiales y mandos recelaron de una comunicación patriótica dirigida por unos simples alcaldes, pues esperarían órdenes del ministro de Guerra o del infante don Antonio Pascual de Borbón, tío y regente de Fernando VII.

Consecuencias inmediatas

Pedro Serrano llevó el Bando de Independencia hasta Badajoz, cambiando de caballo en cada casa de postas que había en el itinerario (cada 15-20 km) y enseñando el pliego a las autoridades civiles y militares de las principales poblaciones de aquel: en Navalcarnero, el regente del alcalde mayor remitió un oficio complementario al de Móstoles, llamando a la movilización de tropas y voluntarios a auxiliar a Madrid, aunque al día siguiente, habiendo recibido órdenes del Gobierno central, tuvo que en contradecirse comunicando que Madrid estaba en calma y no hacía falta acudir a socorrerla. En Talavera de la Reina, el oficial Carlos Reding movilizó el regimiento de Suizos que comandaba y otros dos más que estaban acuartelados en la villa, además de alentar al teniente de corregidor, Pedro Pérez de la Mula, quien organizó un alistamiento de voluntarios en la ciudad y en toda la comarca, para que, junto con dichos regimientos, marchasen a la capital a auxiliar a sus habitantes. En Trujillo, el corregidor Antonio Martín hizo algo similar, alarmando a 82 pueblos de su partido; la misma actuación tuvo el corregidor de Plasencia, las autoridades de Alcántara, el ayuntamiento de Cáceres y el de Ciudad Rodrigo. En Badajoz, el capitán general interino de Extremadura, Toribio Grajera de Vargas, III conde de la Torre del Fresno, recibió a Pedro Serrano el 4 de mayo y reunido con el capitán general de Andalucía, Francisco Solano, II marqués del Socorro, decidió enviar a un oficial, el célebre músico Federico Moretti, a comunicar lo ocurrido en Madrid y la actitud de los franceses al titular de la capitanía general de Extremadura, Juan Carrafa, que se hallaba en Lisboa al mando de las tropas españolas que habían colaborado con el ejército francés al invasión de Portugal. Después se reunieron ambos capitanes con otras autoridades civiles y militares de la ciudad y, cuestionando lo comunicado por el bando de los alcaldes de Móstoles y la justicia de Navalcarnero, acordaron por el momento enviar otros emisarios para comunicar la noticia y examinar mejor la situación: a Madrid se despachó en posta a dos oficiales para tratar con el ministro de la Guerra, Gonzalo O'Farril —quien rechazaría cualquier intento insurreccional a pesar de los planes secretos de sublevación— y averiguar las intenciones del regente, el infante don Antonio —quien partió hacia Bayona el 4 de mayo—; a Sevilla y Cádiz se envió a un capitán de milicias urbanas, Francisco Gómez Barreda. El día 5 el conde de la Torre del Fresno, más decidido que Solano, decretó un alistamiento de voluntarios para aumentar los efectivos de los regimientos de la provincia de Extremadura y prepararse así para posibles acciones bélicas, pero al siguiente día recibió las órdenes de O’Farril, del Consejo de Castilla y de Murat —que había reemplazado en la presidencia de la Junta de Gobierno al infante don Antonio—, por lo que hubo de suspender los movimientos emprendidos, al igual que debieron hacer las demás autoridades alarmadas por el bando de los alcaldes de Móstoles, cuyo efecto duradero fue un estado de inquietud y alarma, que causó tumultos y algaradas populares, especialmente en Badajoz y en Sevilla, cuyos gobernantes se afanaron en los días siguientes por pacificar a los más exaltados. La noticia de la matanza de Madrid se extendió así, vía circular de los alcaldes de Móstoles, por Extremadura y Andalucía, pero las proclamas difundidas llamando a la paz, a la tranquilidad y al orden abortaron a los pocos días los primeros preparativos para la resistencia. El verdadero detonante que provocó la reacción en cadena que llevó al levantamiento general fue la noticia, difundida en la segunda quincena de mayo de 1808, de que en Bayona los Borbones habían abdicado a favor de Napoleón; ante el temor de que el emperador francés se hiciese con el trono español y sometiese a sus vasallos a la tiranía extranjera, se formaron con gran rapidez multitud de Juntas provinciales que se autoproclamaron Supremas y que asumieron la soberanía, organizando a toda velocidad la resistencia patriótica.

En definitiva, el bando de los alcaldes de Móstoles fracasó por su precipitación y porque, aunque fue fruto de los planes secretos de levantamiento que se estaban gestando en el seno de la Corte, las autoridades civiles y militares no le concedieron suficiente crédito al proceder de poderes ilegítimos para llamar a la guerra, y además la extrema cautela de las máximas instituciones de la monarquía dieron al traste con su liderazgo al contradecirse, obligadas por Murat, a llamar al orden y sosiego públicos.

Cabe señalar que el conde de la Torre del Fresno escribió el mismo 4 de mayo al ministro de Guerra, O'Farril, a través de uno de los oficiales que envió en posta a su presencia; le comunicó haber tenido noticia del alboroto del día 2 en la capital y le adjuntó una copia del bando de los Alcaldes de Móstoles. Seguramente los franceses interceptaron el mensaje y por esta razón Murat llamó a su presencia a los alcaldes mostoleños, a quienes hizo prisioneros. Fueron acusados y condenados a pena capital por haber hecho circular el bando, considerado un libelo contra los franceses, aunque éstos se defendieron desentendiéndose de la responsabilidad del manifiesto y cargándosela a «un hombre, no conocido, que se apareció con tropa en Móstoles la tarde del 2 de mayo», refiriéndose seguramente a Esteban Fernández de León, quien les habría obligado a firmarla; gracias a este argumento y al pago de una cuantiosa fianza —más de 30 000 reales— los mostoleños se libraron de ser ejecutados.

Esa misma noche, tras librarse de la pena capital, Juan Pérez Villamil y Esteban Fernández de León fueron raptados por el Marqués de Étienne y uno de sus lugartenientes otro vástago llamado Reynier. Ambos convirtieron a los dos destacados rebeldes en sus chiquillos.


La nueva Torre de Marfil de Móstoles

Extracto del diario del Cronista de la ciudad de Móstoles D. Alejandro García y Martínez del Clan Toreador sobre los sucesos conocidos como “Los Sucesos del 4 de Mayo”:

“ La noche empezaba de manera extraña, tras lo acontecido en las noches anteriores en las que nuestro príncipe Hernando López Vallejo del clan Ventrue murió en extrañas circunstancias, nos reunimos los vástagos de la ciudad para la elección de un nuevo líder para la ciudad.

Los candidatos eran de lo más dispares, si bien el relevo fácil y lógico hubiera sido Esteban Fernández de León por ser el primogénito Ventrue y ser la mano derecha del ya difunto príncipe, este dio todo su apoyo a su gran amigo Pérez de Villaamil el insigne primogénito del Clan Brujah y uno de los artífices del Bando de los Alcaldes, aquella declaración que enardeció los ánimos de los ciudadanos de España cuando los franceses quisieron acabar con nuestra libertad allá por 1808. Por otro lado, Macarena López Heredia, del Clan Ravnos y matriarca del clan de los Gitanos, una mezcla de vampiros Gangrel y Ravnos de origen romaní.

La reunión fue tensa desde el inicio, hubo un punto que las amenazas volaron por la sala sin importar que fuera el Eliseo que, sin Guardián designado, parecía más un campo de batalla sin reglas que una reunión para encontrar sucesor al fallecido López Vallejo. La reunión se rompió cuando aparecieron acusaciones de que alguien allí presente había ayudado a acabar con el anterior Príncipe. Todas las miradas se dirigieron al clan de los Gitanos, siempre han sido los culpables de todo, desde que robaban gallinas al pueblo hasta de las conspiraciones más inimaginables para hacerse con el poder, aunque López Vallejo les había contentado con una Primogenitura para ellos y así darles voz y voto en el consejo de Primogénitos.

En ese momento, es cuando finalmente Esteban Fernández de León interviene exaltado y pone punto y final a esa discusión que no iba a llevar a ningún lado y proclama el momento de pronunciarse y votar al que será el nuevo Príncipe de la Villa de Móstoles.

Las acusaciones y sospechas contra el Clan Gitano les pesan en la elección puesto que los miembros del resto de los clanes afines al principado Camarilla votan al unísono a Pérez Villaamil que consigue todos los votos de los presentes menos los de los miembros del Matriarcado Romaní.

Ante esa situación Macarena con su mirada recorre la sala mirando uno a uno a todos los electores, al levantarse tirando la mesa al suelo y flanqueada por sus dos hijos:

- Pérez de Villamil, desde hoy no tienes nuestro apoyo. Te arrebatare el trono de Móstoles.

Fueron sus últimas palabras antes de marcharse de allí con el resto de los de su clan.

Villamil solo sonrió mientras veía como la melena negra de López Heredia desaparecía por la puerta seguida por su legión de Gitanos. Se giró a los presentes y con su voz firme pronunció su juramento:

- Yo, Juan Pérez de Villamil y Paredes, me proclamo Príncipe-Alcalde de Móstoles.

Demostrando así que no iba a dejar que nadie le gobernara ya que él era el que gobernaría desde ese momento. Tras su juramento el ya nuevo Alcalde de Móstoles designó a los nuevos primogénitos entre los Clanes más numerosos en la ciudad, Esteban Fernández de León para el clan Ventrue, Manuela Malasaña para el clan Gangrel y Joachim Napoléon Murat para el clan Brujah.

… “

D. Alejandro García y Martínez del Clan Toreador, cronista de la villa de Móstoles

Golpe al Clan Gitano. Parte Primera.

Crónica de la aparición de un Alastor en la villa de Móstoles.

“ Hacía pocos años que el sr. Pérez Villamil había asumido el control de la ciudad, y aunque la primogenitura se mantenía fiel a su poder, la guerra con el Clan Gitano se había encrudecido. Esa noche, en medio de la reunión diaria que mantenía la primogenitura con el Sheriff y sus Azotes, entró el ghoul de su majestad interrumpiendo la misión. De repente El príncipe-alcalde se levantó de su butaca:

- Marchaos, os convocaré en cuanto acabe esta reunión de urgencia.

Los primogénitos y el sheriff se miraron entre ellos y sin mediar palabra abandonaron la sala de juntas del Eliseo topándose con un hombre vestido con una gabardina y un sombrero de vaquero en la puerta. Ese caballero irradiaba un aura de paz y tranquilidad y fue saludando con un ligero movimiento de cabeza tocándose un ala del sombrero a todos y cada uno de los que iban saliendo. Cuando en la sala de juntas solo quedábamos su majestad y yo, el caballero entró y quitándose el sombrero y poniéndolo sobre su pecho inició su presentación.

- Buenas noches Príncipe Pérez Villamil, mi nombre es John White, Arconte del clan Ventrue, chiquillo de Emma, chiquilla de la Jústicar Lucinde del Clan Ventrue.

Tras esa presentación el Príncipe se removió en su butaca y con una mirada dura respondió:

- ¿Y que hacéis en mi ciudad Arconte White?

A lo que el caballero, levantando de nuevo la mirada y mirando fijamente a nuestro príncipe respondió

- Vengo en busca de un Anatema

Esa respuesta enturbió más la mirada de su majestad que con un movimiento de su mano invitó a tomar asiento al Arconte.

- Así pues, sois uno de los que son llamados Alastor, ¿no es así sr White?

John mientras tomaba asiento asintió con la cabeza sin mediar palabra y levantándose la manda de su camisa mostró una marca en su antebrazo con la que son identificados estos cazadores de Anatemas

- ¿Y se puede saber a quién estáis buscando sr White?

Preguntó Villamil al recién llegado

- Ha llegado a nuestro conocimiento que en esta ciudad hay oculto un miembro del clan Ravnos el cual está acusado de más de 5 amarantos en el centro de Europa. Y he venido para averiguar si las pistas y rumores que apuntan a que está en Móstoles son ciertos o no. Así que si me permite iré al grano majestad. ¿Tiene un censo de los habitantes de su ciudad?

Esa pregunta directa incomodó al príncipe.

- Verá sr White, tenemos un problema con los Ravnos… no sé si es consciente de la situación en la ciudad.

El Ventrue niega con la cabeza esperando que el príncipe le cuente la situación de la ciudad. Durante los siguientes 30 minutos su majestad le relató al visitante lo sucedido tras la muerte del anterior príncipe, a lo que el recién llegado respondió con un simple asentimiento dándose por enterado de la situación.

- Así pues, majestad le pido su permiso para pasar las noches necesarias en su ciudad mientras doy caza a este anatema.

El príncipe Villamil no pudo más que aceptar la presencia del Alastor en la ciudad y ofrecerle toda ayuda que le fuera necesaria.

Alejandro García y Martínez, Cronista de Móstoles, clan Toreador.

Golpe al Clan Gitano. Parte Segunda.

Extracto del diario de John White.

“…

Todas las investigaciones apuntan a que la Matriarca del Clan Gitano de la ciudad de Móstoles está dando refugio al Vástago al que persigo, así pues, he decidido entrevistarme con ella y hacerle partícipe de las acusaciones que pesan sobre el Ravnos y que, de buena fe, me entregue al reo. El Príncipe Villamil ha tenido a bien darme la localización por donde se mueve la Ravnos y sus seguidores así que me presentaré ahí y con la ayuda de Dios daré caza al proscrito. …“

Extracto del informe de John White a la Justicar Lucinde.

“…

Así pues, con los datos facilitados por el Príncipe Villamil, me he presentado al lugar donde moran el Clan Gitano.

Al llegar al lugar no me esperaba ninguna comitiva, solo un infante que no superaría en apariencia a un niño de una docena de años, aunque por su porte diría que estaba cerca de la centena de años.

- Buenas noches sr White, le estaba esperando – me dijo a la que estuve lo suficientemente cerca para que no tuviera que aumentar el volumen de su dulce e inocente voz. Simplemente asentí, puesto que visto lo visto, no eran necesarias las presentaciones.

- Le sigo – me limité a decir. Empezamos a andar por las calles del barrio hasta llegar a un callejón oscuro y aparentemente sin salida. El infante me guio hasta el fondo del callejón y de la nada apareció una puerta la cual abrió y se hizo a un lado para dejarme entrar. Sin más, me santigüé y me adentré hacia ese lugar oculto y desconocido.

Ahí, de pie, frente a una silla, la figura de una dama con los brazos cruzados a la espalda, flanqueada por dos jóvenes también de pie, uno más bien fuerte, ancho de brazos y espalda a su derecha y otro más vulgar a su izquierda, se erguían esperando mi llegada. Cuando estuve lo suficientemente cerca, me quité mi sombrero e incliné la cabeza de forma cortés a forma de saludo.

- Buenas noches matriarca, mi nombre es John White, Arconte al servicio de la Justicar Lucinde y necesito de su ayuda y colaboración. – dije mientras levantaba la mirada y con una sonrisa esperaba respuesta. Macarena me observa de arriba abajo con mirada inquisitiva y con un suave gesto de su mano, me invita a tomar asiento frente a ellos. Asientí a modo de agradecimiento y tomé asiento. Una vez sentado, ella hace lo mismo quedándose en pie únicamente los dos guardaespaldas de la matriarca.

- Entonces, usted dirá sr. White. ¿Qué le trae a mi humilde morada?
Asientí ante la pregunta de la matriarca

- Mi señora, vengo en misión oficial del Circulo. Vengo persiguiendo a una pareja de vástagos, un Ravnos acompañado por una Gangrel. En el caso de la Gangrel no tengo nada con ella, pero el Ravnos ha sido acusado de varios amarantos en el centro de Europa y ha sido incluido en la Lista Roja de la Camarilla. – tras esas palabras coge el maletín que siempre le acompaña y pide permiso con la mirada a la matriarca antes de abrirlo y crear un mal entendido. Macarena me mira manteniendo el gesto estoico, se alisa la falda que cubre sus piernas y asiente con un leve gesto dándome permiso para abrir el maletín. Ante la afirmación abrí el maletín y saque de dentro varias carpetas de archivos, dejé las carpetas a un lado y cerré el maletín volviéndolo a dejar a un lado apoyado en la silla que ocupaba. Tras ese movimiento pausado, cogí de nuevo una de las carpetas y la abrí.

- Como muestran las pruebas que he ido recabando de cada uno de los casos, tanto las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad de locales cercanos al lugar de los hechos, como los relatos que se han tenido que acallar por ser roturas claras de la Mascarada, queda patente que los hechos acontecidos en cada uno de los casos denunciados han sido obra del mismo autor. Un Ravnos con amplio dominio de la manipulación de las visiones sobrenaturales. – tras su disertación tiende la carpeta que acaba de abrir hacia la matriarca por si ella quiere comprobar las pruebas. Macarena coge la carpeta y la abre mientras intenta descifrar el texto que aparece en los documentos. Observa con detenimiento las imágenes y tras unos minutos de un tenso silencio, cierra la carpeta devolviéndomela. Después de que la recogiera Macarena levanta la mirada y mirándome por fin le salen unas palabras de su boca:

- ¿Y quién nos asegura que estas pruebas no han sido manipuladas? Sabemos lo conveniente que es muchas veces la alteración de las pruebas para quitarse del medio a quien interesa que desaparezca del mapa, ¿no es así sr White?
Cogí la carpeta y la puse sobre mis rodillas con el resto. Serio tras la acusación de la matriarca y manteniendo la calma miré fijamente a Macarena y respondí.

- Un hombre de Dios sigue los designios del creador, cumple con los mandamientos, y uno de ellos es el de no dar falso testimonio. Mi señora, antes que vástago soy un hombre de Dios y le doy mi palabra que ni yo ni nadie de mi entorno ha manipulado ninguna de las pruebas. Yo personalmente he interrogado a todos y cada uno de los testigos, he analizado concienzudamente con la ayuda de Dios todas y cada una de las grabaciones, mentes y pruebas. Como comprenderá, ante esta tesitura, poner en duda mi palabra es poner en duda la palabra de un sirviente de Dios. – White sonríe tras sus palabras esperando la reacción de la Matriarca. Macarena sin cambiar la expresión de su cara ante mis palabras parece dudar en la respuesta adecuada, solo la delatan sus pupilas que se dilatan y encojen de forma continuada. Finalmente, tras un tenso silencio de apenas unos segundos atina a responder:

- Usted es un siervo de Dios sr White, pero mi familia ha sido expulsada por nuestro querido príncipe-alcalde de los brazos amorosos de la Camarilla, por lo tanto, su petición no puedo asumirla, ni aceptarla ni facilitarle ninguna información, aunque la supiera, puesto que nosotros ya no nos regimos por sus leyes.
Asientí ante las palabras de la Matriarca, pero, aun así, manteniendo la delicadeza y el respeto repliqué:

- Mi señora, no estamos hablando de las leyes de la Torre de Marfil, sino la ley de dios. Otro de los mandamientos es el de no matarás, y este muchacho lo ha hecho… y en más de una ocasión.
Macarena rápidamente replica

- Entonces sr White, también debería ir por todos y cada uno de nuestros sires. Puesto que ellos nos tuvieron que matar en un momento dado para poder concedernos el don de la sangre. Asientí a la réplica de la matriarca y respondí con el mismo tono pausado y tranquilo característico en mi.

- En efecto mi señora, pero eso no es el caso que estoy tratando. Estoy ante vos por este caso en concreto, mi labor es apresar al causante de estos delitos contra Dios y contra la Torre de Marfil y llevarlo ante los jueces para que dicten sentencia.
Tras unos segundos de incomodo silencio, Macarena se levanta se sacude la falda, se coloca un mechón de pelo invisible que se le ha descolocado de su tocado y se da la vuelta quedándose ante la figura de la Virgen con los brazos abiertos, se da de nuevo la vuelta y me miró fijamente y me quedé ante la atenta mirada de la virgen y la Matriarca. Macarena con los brazos cruzados ante su pecho, se humedece los labios con un ligero movimiento de la lengua y me replica.

- Si bien ambos jóvenes han venido a mi presencia, ninguno de los dos se encuentra ahora bajo mi techo y protección. Por lo que cuando salieron de la puerta de mi casa no sé a dónde se dirigieron. Lamentablemente no puedo brindarle la ayuda que me pide sr White.
Ante la respuesta que ya esperaba, me levanté de la silla donde estaba sentado y miré a la Matriarca.

- Muchas gracias por su tiempo Matriarca. – dice en un tono dulce – Su ayuda será tenida en cuenta. Que Dios le bendiga.
Tras esas palabras, un escalofrío recorre el cuerpo de la Matriarca y sus guardaespaldas que no pueden hacer otra cosa más que mirar como abandoné el lugar perdiéndose en la oscuridad del callejón.

…”

Los Sucesos del 5 de Mayo

Extractos del diario del Cronista de la ciudad de Móstoles D. Alejandro García y Martínez del Clan Toreador sobre los sucesos conocidos como “El inicio de la Caída” o “Los Sucesos del 5 de Mayo”:

Todo empieza poco después de la partida del Alastor John White con los restos inertes del Anatema que estaba bajo la protección y la tutela del Clan Gitano de la ciudad. En ese punto las ya muy tensas relaciones entre la Torre de Marfil y el Matriarcado Gitano se vuelven insostenibles y al borde de la guerra. Las escaramuzas que la Torre de Marfil ha tenido que cubrir desde entonces son continuas pero recientemente, desde el verano de 2016 los sucesos han ido a más y la violencia ha aumentado. Aunque el Clan Gitano ah reiterado en varias ocasiones que ellos no tienen nada que ver en lo sucedido, desde esa fecha hay 5 expedientes abiertos con desapariciones y muertes definitivas de varios miembros de la Torre de Marfil. Detallamos los expedientes de forma resumida en las siguientes lineas.
Expediente: Simón Hernández Orgaz
Nacimiento: 1743 | Muerte Mortal: 1818 | Desaparecido desde: 10/2016
Clan: Gangrel
Cargo: Látigo Gangrel
Sucesos: Fue el primero en desaparecer. Estaba en una misión diplomática de la Torre de Marfil con el Matriarcado del Clan Gitano. Fue elegido dado su clan y la relación que este mantiene con el Matriarcado, puesto que el Clan Gitano solo acoge bajo su tutela miembros del Clan Ravnos y del Clan Gangrel. No era el mejor diplomático, pero si el más sensato de los voluntarios que se presentaron para dicho cometido. Partió del Elíseo con unas condiciones redactadas por el mismísimo príncipe-alcalde para negociar una tregua con el Clan Gitano y establecer unas negociaciones bilaterales para la firma de un tratado de paz entre ambas facciones. Era medianoche cuando dejó el Elíseo. No se ha vuelto a saber más de él.

Expediente: Luis Daoiz y Torres
Nacimiento: 1767 | Muerte Mortal: 1808 | Muerte Definitiva: 12/2016
Clan: Gangrel
Cargo: Sheriff
Sucesos: Fue el encargado, después de la desaparición del Látigo Gangrel, de encontrarlo y continuar con las negociaciones. Basta con decir que las negociaciones quedaron en un segundo plano y el Sheriff dedicó el 100% de su tiempo y recursos en encontrar al látigo de su clan. Una fría noche de Diciembre, mientras seguía una pista, fue emboscado por un grupo de vástagos que acabó con él de forma definitiva. Se confirma la muerte gracias a la presencia en el altercado de su Azote el sr Arapos del Clan Nosferatu que siempre le acompañaba oculto en las sombras. No está claro quien fue el organizador de la emboscada.

Expediente: José María Queipo de Llano y Ruiz de Sarabia
Nacimiento: 1786 | Muerte Mortal: 1843 | Desaparecido desde: 12/2016
Clan: Ventrue
Cargo: Látigo Ventrue
Sucesos: Un par de noches despues de la muerte definitiva del Sheriff, y la ciudad mermada por falta de una figura que asegurara la seguridad de los cainitas de la ciudad, desapareció de forma misteriosa el Látigo del clan Ventrue. Nadie sabe si ha huido de la ciudad, si ha sido capturado o muerto de forma definitiva.

Expediente: Andrés Diego Torrejón García
Nacimiento: 1736 | Muerte Mortal: 1812 | Muerte Definitiva: 01/2017
Clan: Toreador
Cargo: Guardián del Elíseo
Sucesos: Al llegar una noche al Elíseo, se encontraron los restos en forma de cenizas de lo que parecía ser un cadáver de un cainita muerto definitiva. Tras muchas investigaciones y consultas a los vídeos de seguridad del Elíseo, se determina que el fallecido es el Guardián del Elíseo de Móstoles. Los pormenores de los sucesos de momento son clasificados.

Expediente: Joachim Napoléon Murat
Nacimiento: 1767 | Muerte Mortal: 1815 | Muerte Definitiva: 02/2017
Clan: Brujah
Cargo: Primogénito Brujah
Sucesos: El primogéntio Brujah cogió las riendas de la negociación con el Clan Gitano. Entabló varios encuentros con el chiquillo de la Matriarca para empezar a trazar las lineas maestras de lo que podía ser un alto al fuego, pero una noche fue atacado de regreso al Elíseo. Se sabe de su muerte definitiva por la aparición de su ghoul en el Eliseo que pudo escapar de ese ataque con la información recopilada en las conversaciones.

Tras esa muerte el Príncipe-Alcalde ha roto las negociaciones con el Clan Gitano y los culpa de todas las muertes y desapariciones acontecidas hasta la fecha en la ciudad y ha decidido actuar y convocar a los habitantes de Móstoles y ha hecho extensiva la invitación a todo aquel vástago dispuesto a ayudar."

Sesiones de juego

Primera Sesión

Fecha: 29/04/17

Estructura de poder Torre de Marfil

[NOTA: En la ciudad de Mostoles, los Azotes se consideran a efectos prácticos “Ayudantes del Sheriff” y están bajo su mando]

Actual (hasta 2017)

Cargos de la Ciudad
Príncipe-"Alcalde" Juan Pérez Villamil
Senescal-"Consejero del Alcalde" vacante
Primogénito "Edil" Brujah Rafael Alcázar
Primogénito "Edil" Gangrel Manuela Malasaña
Primogénito "Edil" Ventrue Alfonso de Villaluna
Látigo Brujah Amaia Azor
Látigo Gangrel Urki Aldaz Castillo
Látigo Ventrue Aroa Utrilla Belmonte
Arpía vacante
Guardián del Elíseo Abigail Martínez de Lecea
Sheriff Arapos
Azote Álvaro Guerra Matilla
Azote Eloisa López
Representante Tremere Alban Delacroix
Cronista Alejandro García y Martínez (desaparecido)

Censo Torre de Marfil

Brujah

Juan Pérez Villamil (PNJ)
Joachim Napoléon Murat (muerto)
Rafael Alcázar
Artemisa
Álvaro Guerra Matilla
Mikel Azor
Amaia Azor
Sturmer
Rem Gryall
Alexa Tornado
Ashelot
Viktor

Gangrel

Manuela Malasaña
Luis Daoiz y Torres (muerto)
Simón Hernández Orgaz (desaparecido)
Urki Aldaz Castillo
Miguel Herrera
Willy Void
Dante Rodríguez De Baeza
Francisco José "Doctor" Martínez
Sebastian Ventura

Malkavian

Víctor Valencia
Levy Yzcaradani
Benjamin James Pennywolf 3º

Nosferatu

Arapos
Igor "Escurridizo"
Francisco "El Paco" (muerto)

Toreador

Andrés Diego Torrejón García (muerto)
Alejandro García y Martínez (PNJ)
Graciela Balaguer
Valeria Palacian
Abigail Martínez de Lecea
Juan López

Tremere

Irene Devesa (PJ - Apoyo a Narración)
Markus Ignem
Aristogiton
Alban Delacroix
Leocadio Sídero
Azucena Blanco (muerta)
Zyra

Ventrue

John White (PNJ)
Esteban Fernández de León (muerto)
José María Queipo de Llano y Ruiz de Sarabia (desaparecido)
Ángel Figueroa
Aroa Utrilla Belmonte
Eterna Due
Alfonso de Villaluna
Alexander Stephenson
Eloisa López

Metatrama del Clan Gitano

El Clan Gitano

El clan gitano está liderado por la Matriarca Macarena López Heredia del Clan Ravnos y sus lugartenientes son elTemplario Rafael García Ibáñez y el Abad Josué Andrés López.

Historia del Clan Gitano. Sus Orígenes.

En julio de 1749 se produjo la Gran Redada, también conocida como Prisión general de gitanos, con la que se dio inicio al proyecto de "exterminio" autorizado por el rey Fernando VI de España, y que, tras desechar la opción de la expulsión, se encargó al Marqués de la Ensenada, el arrestar, y finalmente «extinguir»., a todos los gitanos del reino a través de su separación física por sexos y edades. Algo más de 9.000 personas gitanas acabaron presas, siendo repartidos los hombres y niños mayores de siete años entre los tres arsenales peninsulares, en tanto las mujeres lo fueron entre varias casas de misericordia. En 1763 se notificó a los gitanos, por orden del rey Carlos III que iban a ser puestos en libertad. Se produjo un atasco burocrático de dos años más y el Rey ordenó acelerar los trámites y dio órdenes de finalizar el asunto. En julio de 1765, dieciséis años después de la redada, la secretaría de Marina emitió orden de liberar a todos los presos, orden que hacia mediados de mes ya se habría cumplido en todo el país. La última liberación se produjo el 16 de marzo de 1767, dos gitanos que hasta entonces se hallaban como capataces en los trabajos del camino de Guadarrama; y aún, en 1783, treinta y cuatro años después de la redada, estaban siendo liberados algunos gitanos de Cádiz y Ferrol. Habría que esperar a la pragmática de 1783 para que los gitanos tuviesen permiso de residencia en cualquier parte del reino. En esa misma pragmática, Carlos III nacionalizaba a los gitanos al declararles ciudadanos españoles y, por lo tanto, el deber y derecho de los niños gitanos a la escolarización a los 4 años, siendo libres de fijar su residencia, o de emplearse y trabajar en cualquier actividad, penalizándose a los gremios que impidieran la entrada o se opusieran a la residencia de los gitanos. Pero a costa de que los gitanos abandonen su realidad étnica, como la forma de vestir, no usar el caló, asentarse y abandonar la vida errante. En esa misma pragmática se ilegalizó la palabra "gitano" en la administración española para referirse al colectivo, por lo que, a partir de ese momento, a nivel estatal deja de existir tal distinción. Es en ese momento cuando muchas de las familias se asientan en varias de las ciudades de la península. Una de esas familias es la López Heredia. Las familias se constituyen en grupos liderados por un patriarca y todo gira alrededor de este. La familia López Heredia se asienta en Móstoles a finales de 1793. En un principio eran una familia poco numerosa, pero poco a poco empezaron a llegar más miembros de la familia. Y no solo humanos. El año 1799 Macarena López Heredia, miembro de la familia, llega a Móstoles convertida en un ser de la noche. Macarena es un vampiro del clan Ravnos y se asentó en Móstoles. Al poco tiempo se convirtió en la mano derecha del Príncipe de Móstoles Hernando López Vallejo. La Guerra de la Independencia fue el principio del fin para la estabilidad del principado. La aparición de nuevos chiquillos, con ideas más modernas convirtió la corte de Móstoles en un hervidero de problemas. Macarena hastiada por la situación política de la ciudad, empezó a encerrarse en su Clan, a crear progenie y a encerrarse en sus dominios en la ciudad. Pronto Macarena se convirtió en la Matriarca de lo que hoy se conoce como Clan Gitano, formado íntegramente por vástagos del clan Ravnos y Gangrel. Macarena estaba decidida a unir a todos los vástagos de esos clanes que eran más nómadas que otra cosa, y ofrecerles protección y cobijo en sus dominios en Móstoles. Esa situación le otorgó un poder factico dentro de la ciudad lo que fue fatal cuando en 1930 el príncipe López Vallejo desapareció y la Primogenitura tuvo que decidir su sucesor. La lógica aconsejaba que Macarena, la Senescal de López Vallejo tomara el mando de la ciudad o Esteban Fernández de León, chiquillo de López Vallejo y primogénito del Clan de los Sangre Azul, pero la primogenitura, designó por mayoría aplastante que fuera un joven Brujah quien tomara el mando de la ciudad, Juan Pérez de Villamil. Esa elección no hizo más que alzar en cólera a la Ravnos, la cual se desvinculó de la Torre de Marfil de Móstoles y se atrincheró en sus dominios en la ciudad para crear por fin de forma clara y definitiva el Clan Gitano, el cual ella misma lideraba como Matriarca. A su lado situó a su hijo como Abad y a su chiquillo como Templario, creando una cúpula de esa organización que otorgaba más oficialidad y fuerza ante el principado de Villamil. Durante décadas el Clan Gitano se ha mantenido al margen de la política de la ciudad y por su parte Pérez de Villamil no ha actuado contra ellos, entendiendo que mientras mantuvieran la Mascarada a salvo no hacían daño a nadie, hasta ahora, en estos días aciagos en que la guerra está a punto de estallar.

La Venganza de los Caídos

Sucesos narrados de lo acontecido en el seno del Matriarcado del Clan Gitano

El edificio, es uno de los múltiples bajos que pueblan la ciudad de Móstoles y aquí, entre los míos me oculto. Los dirijo, debería ser un patriarca, pero saben que yo soy la única que puede protegerles. Sentada rodeada de mi familia, con uno de mis hijos, Carlos, a mi lado. Ramón está ocupado esta noche le he mandado a hacer negocios con los payos a las afueras cerca de Fuenlabrada. Uno de los niños viene con una noticia, mi rostro se ensombrece, me levanto de donde estoy haciendo que el pastor se calle. La mirada que le echo es suficiente como para dejarme a mí su lugar. Los miro mientras mis manos se cierran una única vez, mi espalda se pone recta y comienzo a hablar

– La noche es larga, siempre lo es desde que ese hipócrita de Villamil es el Príncipe de Móstoles, Príncipe-Alcalde como se denominó. Egocéntrico y estúpido es lo que debería decir que es realmente y mentiroso, sobre todo eso último, luego dicen de nosotros. Pero hoy no voy a hablaros de ese petimetre de Villaamil, hoy os voy a hablar de cómo fuimos engañados, de como uno de los suyos acabo con uno de los nuestros. – los miro, el tono de mi voz es de rabia, por encima de todo… rabia. Creo que todos saben que pasa, y por qué son mis palabras

– Mi sobrina-nieta aun llora sangre al recordarlo, al vampiro con el que enlazo su no-vida. Era uno de los nuestros, uno del Clan de los Gitanos y vino pidiendo ayuda porque los malditos Cazadores le perseguían, porque alguien había decidido que por ser un Ravnos debía desaparecer para que no les siguiera molestando solo con su presencia. Me contó la historia, la verdad y no las mentiras, me contó cómo había escapado por su vida, para protegerla. ¿Por qué? Sencillamente porque son cobardes, porque nos temen, saben que podemos hacer y que si quisiéramos ninguno estaría donde ellos están – Cojo el cáliz lo miro con detenimiento, casi con pasión reverencial. Cierro los ojos y me remonto a esa noche, me remonto a todo lo que paso con ese White y a lo que se revolvía por dentro mientras le escuchaba – Todos sabéis de que se le acusaba y que no fue el. Amaranto, más que nadie nosotros sabemos por qué no debe hacerse, somos pocos desde las noches finales y nos protegemos. ¿Que saben ellos de la familia? ¿que saben ellos de nada? En sus torres de marfil mirándonos por encima del hombro y obligándonos a cumplir sus normas.

Un corte en el brazo para que la sangre caiga en el cáliz, cierro la herida con mi lengua. Levanto el cáliz y esbozo una sonrisa.

– Hoy me ha llegado la noticia, ese cerdo de White, dechado de virtudes, cazador de los nuestros. Hoy se ha descubierto que es uno más de los que cazaba, un traidor. ¿Y si cada una de sus presas no hubiera sido culpable? ¿y si cada una de sus presas solo sirvió para cubrir sus pasos? Todas sus presas eran inocentes, para cubrir sus actos de cobardía. –la copa, se la acerco al más cercano para que beban – Quiero venganza, quiero su cabeza. Los inocentes claman desde sus tumbas, sus lamentos nos los trae el viento como las noticias de su traición descubierta. Yo le llamo Perro, Traidor, Asesino, aquel que ha acabado con su vida es uno de nuestros amigos y es bienvenido. Quiero sus cenizas para que su alma nunca descanse, quiero que toda la eternidad sepa que si sigue atado a este mundo es por sus mentiras -Todos beben, todos aclaman mis palabras.

– White no debiste venir a buscar a un inocente, porque los inocentes terminan por ser descubiertos y los crímenes que se les asocian terminan yendo a los que realmente los han hecho.

Estructura de poder Clan Gitano

[NOTA: De momento todos los miembros del Clan Gitano son PNJ]

Conocida

Cargos del Clan
Matriarca Macarena López Heredia
Templario Rafael García Ibáñez
Abad Josué Andrés López

Censo Clan Gitano

Gangrel

Josué Andrés López (PNJ)
Lorenzo Salazar García (PNJ)

Ravnos

Macarena López Heredia (PNJ)
Rafael García Ibáñez (PNJ)

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